¡Cuánto río allá arriba!, la tercera exposición de Asunción Molinos Gordo en Travesía Cuatro, rinde homenaje a los miles de usos y formas que ha tenido el agua a lo largo de la historia, a través de un conjunto escultórico creado por la suma de elementos de la alfarería del agua: cántaros, cántaras, cantarillas, botijos, cantimploras, jarras, barreños, lebrillos y ritones.

Todas las piezas han sido producidas en colaboración con tres talleres del pueblo de Manises: Reflejo Metálico de Arturo Mora, Ana Palés, y el taller Domanises de Juan Carlos Iñesta, quienes llevan a cabo una labor de conservación de la alfarería desarrollada en el Levante durante el medievo, que alcanzó su máximo refinamiento con las labores y técnicas de la comunidad islámica.